Las descripciones

Cuando empezamos a escribir, solemos pensar que describir es “contar cómo es algo”. Pero en literatura, la descripción va mucho más allá: es una herramienta narrativa, no un adorno.

Una buena descripción:

  • Sitúa al lector en el espacio y el tiempo.
  • Refleja el estado emocional del personaje.
  • Aporta ritmo o lo ralentiza conscientemente.
  • Revela información sin explicarla de forma explícita.

En esta guía veremos qué es describir bien, qué errores evitar, y cómo entrenar la mirada narrativa, tomando como referencia fragmentos de Memorias de un tiempo robado.


1. ¿Qué es una descripción literaria?

Una descripción literaria no enumera objetos: selecciona detalles significativos y los filtra a través de una voz narrativa.

👉 No describe todo. Describe lo necesario.
👉 No es neutral. Está cargada de intención.
👉 No se limita a lo visual: incluye sonido, textura, temperatura, olor, sensación corporal.

Ejemplo comentado

“El aire silbaba entre las sepulturas y su tétrico sonido conseguía erizarle la piel.”

Aquí:

  • No se describe “un cementerio”.
  • Se describe la sensación física y emocional del lugar.
  • El sonido del aire anticipa desasosiego.

La descripción está al servicio del estado interior del personaje.


2. Describir espacios: cuando el lugar habla

Los espacios no son escenarios pasivos. En narrativa, los lugares cuentan cosas.

En Memorias de un tiempo robado, el cementerio, la casa vacía, el despacho del abogado o el pueblo de montaña no son intercambiables: cada uno tiene una función emocional.

Claves para describir espacios

  • Elige 2 o 3 elementos significativos, no diez.
  • Relaciónalos con lo que siente el personaje.
  • Evita la postal turística si no aporta nada a la historia.

Ejemplo

“Algunas tumbas tenían su lápida inclinada, como si una fuerza macabra las hubiese elevado por debajo de la tierra.”

No importa tanto la inclinación real de las lápidas como lo que sugiere:

  • Inestabilidad
  • Muerte inquieta
  • Miedo interior proyectado en el entorno

📌 El espacio refleja al personaje.


✍️ Mini ejercicio 1

Piensa en un lugar cotidiano (una cocina, una parada de autobús, una habitación).

  • Elimina cualquier descripción “bonita”.
  • Describe ese lugar como si el personaje estuviera perdiendo algo importante.
  • Usa solo 4 frases.

3. Describir personajes sin “retratarlos”

Uno de los errores más comunes es hacer fichas físicas:

Era alto, moreno, de ojos marrones…

Eso rara vez dice algo relevante.

En la novela, los personajes se describen a través de gestos, reacciones y miradas, no mediante listados.

Ejemplo

“Tenía el rostro congestionado, la piel enrojecida por el llanto y bolsas oscuras bajo los ojos, pero en ese momento no lloraba.”

Aquí sabemos:

  • Que ha llorado mucho
  • Que está agotado emocionalmente
  • Que se contiene

No se nos dice “está triste”. Lo vemos.


✍️ Mini ejercicio 2

Describe a un personaje:

  • Sin mencionar color de ojos, estatura ni ropa.
  • Solo a través de un gesto involuntario (manos, mandíbula, respiración…).

4. Descripción emocional: cuando el cuerpo siente antes que la mente

Una de las mayores fortalezas de la novela es el uso del cuerpo como canal emocional.

El miedo, la angustia o el duelo no se explican: se manifiestan físicamente.

Ejemplo

“Sintió una opresión en el pecho, esa dificultad para respirar tan habitual en los últimos meses.”

La emoción:

  • No se nombra.
  • Se encarna.

📌 El lector reconoce la sensación porque la ha vivido.


✍️ Mini ejercicio 3

Escribe una escena de ansiedad:

  • Prohibido usar las palabras miedo, angustia, ansiedad o tristeza.
  • Todo debe transmitirse a través del cuerpo.

5. Ritmo y descripción: saber cuándo parar

Describir también es una cuestión de ritmo narrativo.

En Memorias de un tiempo robado:

  • Las descripciones se alargan en momentos de introspección.
  • Se reducen al mínimo en escenas de tensión o diálogo.

Regla práctica

  • Acción → descripción breve
  • Introspección → descripción más pausada

Si una descripción frena una escena que debería avanzar, sobra.


6. Errores frecuentes en escritores principiantes

Evita:
❌ Describir todo lo que ves
❌ Usar adjetivos genéricos (bonito, triste, oscuro)
❌ Descripciones “neutras” sin punto de vista
❌ Interrumpir la acción con párrafos descriptivos innecesarios

Recuerda: la descripción no decora, narra.


7. Una idea clave para llevarte contigo

No describes lo que hay.
Describes lo que el personaje es capaz de ver en ese momento de su vida.

Por eso, una misma casa puede ser:

  • Un hogar
  • Un lugar ajeno
  • Un recuerdo doloroso
  • Una última oportunidad

Todo depende de quién mira y desde dónde mira.


A modo de cierre

Aprender a describir no consiste en añadir palabras, sino en aprender a mirar. Mirar despacio, con intención, con honestidad. Observar no solo lo que rodea a los personajes, sino lo que ese entorno despierta en ellos.

Las descripciones no se escriben para demostrar habilidad técnica, sino para acompañar al lector, para tenderle una mano y decirle: mira esto conmigo. Cuando funcionan, no se notan; cuando sobran, pesan.

Si algo nos enseña Memorias de un tiempo robado es que los espacios, los cuerpos y los silencios también cuentan la historia. A veces incluso la cuentan mejor que los diálogos. El duelo, la pérdida, la esperanza o el miedo no necesitan ser nombrados si están bien descritos: el lector los sentirá.

Escribe tus descripciones con la misma atención con la que escucharías a alguien que te confía algo importante. Elige qué mostrar, decide qué callar y confía en la inteligencia emocional de quien te lee. Ahí empieza la verdadera escritura.

Y recuerda: no se trata de describir más, sino de describir mejor.