La mirada

Una novela emocionante, conmovedora y necesaria, que invita a mirar atrás para comprender de dónde venimos.
La tercera entrega de la saga es un retrato magistral de la España rural de posguerra, donde la tierra, el hambre y el silencio moldean el destino de varias generaciones. A través de la historia de Gervasio y Aurora, y de las mujeres que sobreviven tras la tragedia, Inés Gestoso entreteje una saga familiar marcada por la pérdida, la dignidad y el amor inquebrantable en medio de la pobreza. Los personajes, tan reales que parecen respirar entre las páginas, encarnan el sacrificio cotidiano de quienes vivieron entre la obediencia impuesta y el coraje de resistir.
Con una prosa sobria y profundamente humana, la autora rescata la memoria de un tiempo que huele a pan de centeno y a tierra mojada, devolviendo voz a quienes nunca la tuvieron.

Descripción
La tercera parte de la saga no es solo una novela: es un testimonio convertido en arte. En estas páginas, se revive con una precisión conmovedora el día a día de una España empobrecida, sacudida por la guerra, el hambre y las desigualdades, a través de los ojos de quienes la vivieron sin discursos, pero con el alma llena de resistencia.
La protagonista no es una heroína al uso, ni falta que hace. Celerina encarna la fortaleza discreta de quienes enfrentaron la miseria con dignidad. A su alrededor, una constelación de personajes —mujeres sin voz, hombres partidos por dentro, niños que crecen entre ausencias— construye un retrato coral donde cada gesto cotidiano tiene un eco profundo.
La autora, con un estilo sobrio, lírico y auténtico, no cae en el sentimentalismo, pero logra emocionar. La narración fluye con naturalidad, tejiendo escenas cargadas de humanidad: el valor de un trozo de pan, la complicidad entre vecinas, el desgarro de la pérdida, el alivio del recuerdo.
Es una obra que reivindica la memoria íntima frente a la Historia oficial. Una novela necesaria, que da cuerpo y alma a generaciones silenciadas. En tiempos en que olvidamos con demasiada facilidad, esta lectura nos recuerda que hubo vidas pequeñas que sostuvieron el mundo.
Cielos de miel y barro es, en definitiva, un homenaje literario a la supervivencia, la ternura y la dignidad en tiempos hostiles. Una novela que atraviesa, y que permanece.